España sepultada por el Estado Patrimonial de los partidos

España fue vendida en el año 2011 cuando Zapatero y Rajoy cual Judas redivivos, cambiaron la Constitución del 78, con premeditación y alevosía, para recibir, a la manera de unos vampiros en la UCI, la transfusión de la deuda necesaria para mantener a flote su Régimen del 78. Un régimen político esperpéntico que  había llevado a España a la bancarrota. Es decir, los partidos se rescataron a si mismos y a sus redes de corrupción y clientelismo para seguir adelante como si nada hubiera pasado.

Unos 6 años después, España ratifica su condición no ya de colonia, sino de territorio alquilado, donde los inquilinos con amenaza de desalojo  son los mismos españoles. Y los partidos, a los que estos abducidos votan,  los representantes del casero, del auténtico dueño de la casa España, es decir de las potencias  extranjeras acreedoras,  que siguen inyectando deuda  para ser devorada con más adicción por estos mismos partidos.  El aval de los políticos son esos inquilinos-pueblo-español, sometible a todo tipo de cargas económicas, laborales y existenciales para vaciarles hasta el alma, sin que por ahora osen protestar más allá de votar a partidos-cebo como Podemos, pura disidencia catártica controlada.

Y así es como en este país de delirio político y la puñalada estatal se contempla con total indiferencia  la trágica suerte de ese españolito de a pie estrujado con cada golpe fiscal más abusivo, que encima pierde poder a marchas forzadas, para que los partidos políticos se queden con su dinero y tomen las decisiones que más les benefician a ellos, perjudicando a todos los demás .  Sí, con esta traición están haciendo profético el dicho atribuible a Thomas Jefferson: un día cercano nuestros hijos y nietos se despertaran como esclavos en un país que ya no les pertenecerá. Ese día para España llegó con el inefable ZP y prosiguió cavando hondo con el estúpido de Rajoy, siempre con la vista puesta en el mantenimiento de los privilegios de la red de patronazgo y clientelismo que hay en España. La gran paradoja española se ha desatado de la mano de estos canallas políticos, de manera que cuando más victimas inocentes arrastraban con la depresión económica, más parecían dispuestos a robar abusivamente superando la depravación anterior con un renovado saqueo sociopático, como  si estuvieramos asistiendo a una competición no sólo entre partidos, sino dentro de los mismos partidos, con especial mención del PP.  Y así tenemos que 11 de los ministros que lo fueron con Aznar, están metidos de una y otra manera en crímenes y delitos varios.

Esperanza Aguirre y Mariano Rajoy Brey, los jefes de una asociación de malhechores.

Por lo dicho, podemos colegir sin esfuerzo alguno que el último caso de la red de corrupción en torno al tal Ignacio González, no es más que una cañería, un derivación, del entramado de esa infraestructura corrupta que usan todos los partidos sin excepción para robar dinero público y seguir aumentando la deuda que nos condena a todos los demás a la pobreza. Uno puede decir, ah bueno, pero no es mucho dinero el que roban en comparación con la deuda del país. Cómo queriendo justificar una corrupción cuyo principal problema no es el monto robado, muy superior al que quieren hacernos creer, sino que tal corrupción asesina a las empresas y negocios legales y decentes, y  en su lugar hacen que medren los empresarios sinverguenzas, sin escrúpulos, compañeros bandoleros de la banda del criminal partido.

El caso del Canal de Isabel II, la punta del iceberg mostrada hasta ahora, deja claro un entramado fantástico de empresas e instituciones de todo tipo implicadas no sólamente en España, sino extendidas también hacia Hispanoamérica. Una gigantesca maquinaria de robo de dinero público, con cientos de personas implicadas, que es imposible escapará al control de los propios dirigentes del PP  (la implicación de Aguirre y Rajoy es evidente).  Los dirigentes están, sin duda alguna,  al cargo  y conocen al detalle todas las operaciones de sus Sanchís,Barcenas, Ignacios González, Güemes, Granados y demás ejecutivos a las ordenes de la directiva de unos partidos estatales fuertemente jerarquizados. Esta es la razón de porque la corrupción no se reduce a casos dispersos y desconectados, sino que todos apuntan a la misma directiva de los partidos. Ahora acaba de salir otra nueva trama, la eólica del PP de Castilla y León (Sicilia y León como era conocida por los empresarios) enlazada con la Gürtel de los Correa, Sanchis y Bárcenas, procuradores investidos como tales por la dirección del PP y que coordinaban todas estas tramas a nivel autonómico (ya en 2015 y ahora en 2017)

Juan Carlos I paradigma adelantado de la corrupción financiera, modelo para los partidos

Y claro está que no es sólo el PP.  En España tenemos un régimen que podriamos llamar de  oligo-camarilla política, donde todos los actores políticos vienen a compartir el mismo modus-operandi de rapiña institucional y enriquecimiento.  Si al principio los partidos llevaron a su burocracia interna, una vez conquistado el poder del Estado, a familiarizarse con los cohechos y las prevaricaciones autonómicas como forma de financiarse, luego, cuando la fórmula se agotó,  empezaron a rodearse de los tiburones financieros, a imitación de la monarquía (veáse el caso Arturo Fasana y  Frederic Mentha ) con el objetivo de montar una gigantesca infraestructura opaca a nivel internacional (aunque hay un precedente reciente de este nuevo gang-business model del PP en Castilla y León). Efectivamente,  esa evolución la vemos con la trama del Canal de Isabel II.  El PP a través de Ignacio González, estaba construyendo  el asfaltado de ese Estado cleptocrático dentro del oficial español, usando para ello  al hampa financiera internacional de cuello blanco, como el tal  Fernando Belhot de South Capital Partners, Uruguay.  El objetivo es bien simple, dejarse de provincianas tramas gürtelianas, para expandirse internacionalmente a través de sociedades tapadera con las que introducirse en empresas globales reales  que luego se contratarían en España a cambio de comisiones abusivas. A diferencia de la estrategia de esquilme previa, la novedad de esta consistía en que el partido político ya no se nutriría de la prevaricación y el cohecho en primera línea, sino que participaría de forma opaca, como accionariado pirata, de esas empresas, ocultando los beneficios asi obtenidos en las propias sociedades tapadera radicadas en paraisos fiscales.

Fernando Belhot el abogado uruguayo de South Capital Partners, testaferro de los hombres de Esperanza Aguirre, e involucrado en el mayor caso de corrupción política de Brasil.

Algo de lo que había sido  precursorsa de manera diferenciada la empresa de gestión hospitalaria Capio, que contratada para la privatización de la sanidad madrileña y unida a  la trimurti Esperanza Aguirre-Cospedal-López del Hierro, sacaba sus beneficios opacamente de España a través de una sociedad tapadera en Holanda con rumbo a  Panamá y las islas Caimán .  Y no terminan aquí los parecidos ya que la “privatización” en marcha del agua madrileña, seguía también el business-model del de la sanidad, al derivar los servicios de la privada a la pública, cobrándo así dos veces por lo mismo: es decir el hospital privado de marras deriva sus pacientes a la pública, pagándole a la pública la mitad, de lo que luego se le cobra al paciente.

Esta avidez por el enriquecimiento patológico, digamos psicopático,  ha llegado hasta al esperpento de no respetar ni siquiera a las victimas de los atentados, y cobrarles así por unas coronas de flores el triple de su valor en el mercado, dinero, cómo no,  que iba a parar a las cuentas de la Gürtel.

Por supuesto, que el PP no es ni mucho menos la causa eficiente de esta corrupción sistemática.  El mismo miasma ataca al resto de los partidos.  En el caso del PSOE, por ejemplo, se acaba de descubrir   una nueva trama centrada en la embajada española de Washington y en torno a la famiglia de aquel embustero ministro de economía zapateriano llamado Solbes. Por no hablar del gigantesco saqueo, del que empezamos  a oler algo ya con aquellos más de 2 mil millones de euros que la otra famiglia del R78, la de los Pujol, habría escondido en Panamá.

Por eso, no nos dejemos engañar con este nuevo escándalo, que quieren hacer de nuevo excepcional producto de la oveja negra de un partido. Al contrario el R78 nos tiene acostumbrados con mucha más frecuencia que la dictadura franquista, debido a que el número de ladrones es mayor, a resetear, sacudiendo. en planificadas crisis agudas y cortas,  algunos chivos expiatorios, para crear la imagen de que se lucha contra la corrupción, obsérvese que lo de saqueo del Canal de Isabel II ya era algo público y notorio desde 2008. Misma estrategia que la empleada por los narcos, que permiten que les intercepten ciertos cargamentos para seguir ejecutando el grueso de su negocio sin mayor problema.  Es decir, se usa al inexistente poder judicial para librarse de los Elios Sejanos, políticos de segunda y lugartenientes de tercera que se han hecho poderosos, al tiempo que a los jefes responsables y directivas de los partidos quedan libres y abrillantados para proseguir con una corrupción cuya causa es la propia constitución del Régimen del 78, que ni controla poderes, ni permite que los ciudadanos tengan representantes directos. Pero eso no se va a tocar jamás, porque eso acabaría con la corrupción y por tanto con el entramado mafioso de los partidos políticos del R78.

El fiscal jefe anticorrupción,Manuel Moix, con Ignacio González

Y así estamos, bajo un dictadura de partidos, donde no hay separación de poderes, ni poder judicial,  si el fiscal del caso se pone farruquito y muerde la mano del partido, se le amenaza antes de removerlo  a través del fiscal general procorrupción, lo vemos en la operación Lezo  con el inefable Moix poniéndo la brida al poco voluntarioso  Iañez para obligarlo a hacer una  urdanganada y que  no implique a los jefazos del PP en su investigación.  Eloy Velasco el juez del caso Lezo, así lo ha entiendo, es un juez cuya carrera ha transcurrido en las filas del PP y que va de dinamitero controlado.

Mismo guión, como decimos,  que el visto en el caso NOOS: una burda farsa judicial, con final sabido desde el principio, con la que  se vuela controladamente una dependencia corrupta molesta de la monarquía, descubierta por la torpeza de sus actores. Por supuesto que NOOS es una corrupción muy menor del Rey Campechano I, la parte del león de su fantástica fortuna es un secreto a voces que ha sido gestada con el negocio escandaloso del petróleo: España ha sido estafada importando innecesariamente petróleo carísimo, para enriquecer así con comisiones al plutócrata Jefe del Estado. Pero nadie se atreve  a imputar al rey, aunque sea quemando su imagen, como hacía la inquisición en tiempos pretéritos con los fugados o improcesables encontrados culpables.  Aquí los que delinquen, desinforman, juzgan y sancionan siguen siendo los mismos desde el comienzo del infausto R78.

Libertad Martínez, una exdiputada de IU, uno de los submarinos de Ignacio Gonzalez en RTVE.

El caso del Canal Isabel II ha revelado al detalle como operan los partidos a todos los niveles, para manipular y machacar al enemigo y acosarlo por todos los medios, incluso recurriendo al asesinato aunque parezca dicho como una boutade.  A Ignacio González no le costó nada meter a periodistas en RTVE para tapar los casos de corrupción del PP, entre esos periodistas a una de Izquierda Unida, lo mismo pagando a medios diversos para que no solamente mintiesen, sino que además consiguieran filtrar información sobre la investigación judicial y pusieran a Ignacio sobreaviso con oportunos chivatazos de jueces de la casa.

Seguiremos, aquí en radioansite, si el tiempo y los obstáculos que estamos encontrando nos lo permiten. Estad atentos, ansiteros. En estos días publicaremos un nuevo episodio de nuestro radio donde profundizaremos en estos análisis con nueva información. Ya veréis hacia donde nos lleva todo esto. Gracias por vuestro apoyo, gracias por seguirnos en la denuncia  y revelación permanentes.

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La corrupción del PP descubre la gigantesca mafia organizada de los partidos españoles

La corrupción del PP, como la del resto de los partido estatales del pútrido régimen del 78, no es algo aislado, cuestión de unos individuos desaprensivos que se cuelan en los partidos como unos Judas para engañar a las confiadas y bondadosas directivas de esos partidos políticos y beneficiarse así del robo dinerario.  De ser ese el caso, sería imposible montar las tramas sistemáticas que requieren  de la propia dirección del partido político para  coordinar una infraestructura de blanqueo de dinero y evasión fiscal que se extiende incluso fuera de España.  Además, en el caso del PP,  a estas alturas es evidente que los Granados, Bárcenas, González, Sanchís etc, no  son más que unas (unos también) piezas de esa gran maquinaria de robo, fraude y crimen organizado camuflada bajo las siglas del PP.  Lo mismo que resto de los partidos, que dejan claro que detrás  no hay fin político alguno, sino una organización criminal cuyo objetivo es el enriquecimiento de sus componentes vía robo del dinero público mediante  la llamada cínicamente “ingeniería financiera”.  Y así se explica fácilmente que Bárcenas trabajara sobre la base de lo dejado en el PP por el anterior tesorero, el tal Ángel Sanchís Perales, como corresponde a la “cultura” heredable de toda organización mafiosa.

Eran los tiempos de Fraga.

Sí, porque Bárcenas usa una de las múltiples redes del PP, la diseñada en su día por el antiguo tesorero, Ángel Sanchís Perales, para seguir blanqueando el dinero ilícito del partido.  Y esta pista, no es un hilo suelto, sino una de las cañerias que el PP ha utilizado desde prácticamente sus inicios, con Manuel Fraga al frente, cuando ya el contacto entre el partido y las grandes figuras del Narco gallego era un hecho constatado por todo paisano de las rías bajas que veía como cargos políticos y narcos festejaban juntos los negocios comunes en los pazos de estos últimos.

El argentino Juan Carlos Romero, exgobernador de la provincia de Salta, socio de los tesoreros del PP, A. Sanchís y Luís Bárcenas. Implicado en el lavado de dinero negro del PP.

Desde aquellos orígenes hasta la actualidad,  el PP ha ido tejiendo una gran red de corrupción que llega hasta la misma Argentina.  Redes que, ya verán no es casual, ha usado la misma monarquía española para evadir el dinero robado con la trama NOOS. Por si a alguién le quedaba alguna duda de la implicación del propio rey.  En Argentina,  este Ángel Sanchís Pérez, el  mentor de Bárcenas,  dió con la ocurrencia  de comprar la gran finca de limones sita en el norte del país, la llamada Moraleja,  para en asociación con la  Compañía Agroindustrial Iberoamericana S.A, usarla en el blanqueo no sólo del dinero de los negocios ilícitos del PP , sino también de narcos varios, a través de la exportación de limones y jarabe de los mismos. Ni al genio maléfico de Pablo Escobar se le ocurrió cosa semejante, recordemos que Pablito lavaba las toneladas de cocaína vía ingresos de una empresa de transporte público en la que constaban sólo dos taxis (sic).

La Moraleja en la provincia de Salta, Argentina, de 270 Km2, equivalente a unas 3 veces la extensión de la ciudad de Barcelona. Tapadera para los negocios ilícitos del PP.

Así que tenemos en la Argentina, los limones de la provincia de Salta, con su gobernandor al frente, el tal Juan Carlos Romero, íntimo amigo de presidentes argentinos y ministros como Carlos Menem y Cavallo, asiduos visitantes de la finca la Moraleja.  Exótico lugar donde entre limoneros algún avión cayó cargado de cocaína y millones de dólares, algo nada inusual en una familia en la que el padre del “governator” había hecho la parte del león de su fortuna con el negocio de la droga y era buscado  por la misma DEA, como nexo mas que probable  con la mafia italo-usana. En Marzo de 1997 Marco Díaz Muñoz (periodista del noticiero de Canal 2 de la ciudad de Salta) ya alertaba con pruebas en su programa de que la provincia de Salto era una de las principales ruta en Sudamérica del narcotráfico con los Romero como principales sospechosos.  No hace falta decir que el periodista fue ipso facto despedido del canal de TV controlado a partir de ese momento por la familia de Juan Carlos Romero jr.

Angel Sanchís y Bárcenas juntos lavando dinero  a espuertas para el PP a través de la finca la moraleja en Argentina.

Con estos precedentes no es de extrañar que hasta un juez pacato como el tal Ruz, sólo tuviera que sumar 2+2 para imputar al hijo de Angel Sanchís, Sanchís-Herrero, en la gigantesca operación de lavado de dinero llevada a cabo con Bárcenas a través de la empresa del susodicho Juan Carlos Romero, la mencionada: Compañía Agroindustrial Iberoamericana S.A . Y para que se vea como todos los caminos del PP conducen al mismo sitio, la conexión argentina, tal cual vuelve a aparecer en el caso del Canal de Isabel II. Según estamos viendo por la operación Lezo,  Ignacio Gónzalez , Zaplana et als del PP,  crearon en noviembre de 2016, la firma tapadera “SHIEER IBERICA BIOTEC SL” que tenía como administrador al abogado uruguayo  Fernando Belhot, implicado en la trama Lava-Jato , la mayor descubierta hasta la fecha de corrupción y blanqueo en Brasil,  conectada con la Mossack Fonseca de Panamá y ramificada internacionalmente. En asociación con este capo uruguayo, nos encontramos a la pieza clave que nos lleva de vuelta a los limones argentinos, Gonzalo Egas, unido a la  Compañía Agroindustrial Iberoamericana S.A. argentina limonera de marras.

No hay duda alguna de que las diferentes tramas descubiertas en el PP, no son más que la punta del iceberg de una gran mafia que se esconde tras las siglas de ese pseudopartido político, y que lleva operando  prácticamente desde su nacimiento, como garante del conglomerado de intereses de  grandes y peligrosísimos criminales con un próposito común: saquear un país hasta los huesos, mientras se le corrompe moralmente para que acepten el esquilme y el saqueo como algo no sólo natural, sino también virtuoso.  No veis las carreteras, AVEs  y aeropuertos que os hemos hecho ?, hemos hecho lo mejor para los españoles, acabando incluso muchos de nosotros empobrecidos, desagradecidos!

Las lágrimas de cocodrilo de Esperanza Aguirre.

Y como el poder judicial en España no existe, más allá algunos jueces maverick que se atrevan como el solitario cheriff de “solo ante el peligro” a enfrentarse con la gran mafia, todo se reduce  un show donde caen los pringaos que se han vuelto incómodos, o se les compra para que hagan una burda escenificación de mal teatro. Caso de Urdanga y Cristina, que por cierto han usado la misma red de blanqueo descrita y ahora, luego de la bufonada representada, disfrutan de sus “merecidas” vacaciones a todo lujo.

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La II República: ¿asesinato o suicidio ?

El 14 de abril se conmemora el aniversario de la proclamación de la II República, y aquí estamos 86 años después  dándole vueltas a las mismas  cuestiones de siempre, si cabe con mayor confusión que nunca.  Los historiadores, convertidos en vedettes y prima donnas, no pocos comprados por el poder político del R78,  han convertido lo que debería ser la discusión de las ideas basadas en hechos y datos, en un campo de batalla de ideologías.

Por ejemplo,  Paul Preston, una de los historiadores más conocidos y reconocidos en el mundo anglo, se dedica a tomar como material probatorio, meras memorias recuerdos, algunos apócrifos,  de testigos con fiabilidad dudosa.  Cuando no directamente, hace pasar fuentes secundarias como primarias.  Una de sus recientes obras, con el erróneo y frívolo título: “El holocausto español. Inquisición y exterminio en la España del siglo XX” es una prueba de ello. Obra en principio monumental, por su extensión, está plagada de errores fundamentales, como muy acertadamente ha analizado con brillantez Julius Ruiz.  Básicamente su conclusión es que Paul Preston, al no tomar primeras fuentes en su investigación, se inventa una historia para justificar la violencia revolucionaria  como reacción a las tropelías de las tropas franquistas, pero dejando al gobierno de la II República siempre al margen de sacas, asesinatos y represión.   Pues, bien, los hechos demuestran algo bien distinto, las sacas en las cárceles de Madrid y la matanza de Paracuellos, ni estuvieron causadas como represalia antes los bombardeos franquistas sobre Madrid, inexistentes en esos momentos, ni fueron desconocidos por las autoridades republicanas trasladadas a Valencia, que presionadas internacionalmente y por figuras próximas a ese gobierno, se vieron forzadas a nombrar a Melchor Rodríguez, el anarquista, cuya condena a la violencia era pública y notoria, que acabó, mientras duró su breve nombramiento, con la violencia en las cárceles.

Manuel Azaña. Presidente de la República en su fase final. Su maniobra para que Alcalá-Zamora disolviera las cortes y convocará nuevas elecciones en el 36, puso más contra las cuerdas a la República.

Sirva esto como ejemplo de como algunos reputados historiadores, como el tal Preston, usan su posición para cobrar y obtener premios y honores, a cambio de sacrificar la verdad histórica. Pues al inglés, le hubiera bastado con acudir a la prensa de la propia II República, y  a las actas de la Junta de Defensa de Madrid, de la que formaba parte Santiago Carrillo  como consejero de orden público, para saber que aquellos asesinatos no tuvieron nada de azarosos, ni fueron producto de una turbamulta presa del pánico buscando venganza contra los presos, a la manera de la masacre de Septiembre de 1792 durante la revolución francesa .  En la II República, se había gestado un monstruo interior, de organizaciones paraestatales y estatales anarquistas  y comunistas stalinistas, para las que el exterminio del contrario era una necesidad revolucionaria, y estas se fueron imponiendo sobre los republicanos moderados, que maniobraron como pudieron, viendo como el Comité Provincial de Investigación Pública (CPIP) -se convertía en auténtico tribunal político revolucionario responsable de cientos de asesinatos- o la influencia cada vez más notoria de la policia soviética stalinista – el NKVD –

Nada de esto es nuevo en la Historia.  Porque jamás han existido turbamultas anónimas revolucionarias que presas del pánico se dediquen a exterminar al enemigo y sean protagonistas directoras de una revolución.  No, la tal masa popular es realmente una minoria social que ya está encuadrada en facciones, partidos, organizaciones paramilitares y/o políticas que ya tienen en la cabeza el ideario revolucionario de sus líderes extremistas. Y  para la que su enemigo no es sólo el romano-colaboracionistas-fascista, sino los que ahora tienen el poder, por muy democráticos o liberales que sean, en este caso el propio gobierno e instituciones de la II República.

Parecidos razonables. Sitio de Jerusalén siglo I DC y caída de la II República.

Como decimos, nada de esto es original, se repite como patrón, salvando el contexto de las circunstancias materiales concretas, desde antiguedad.   Podemos verlo en un ambiente tan distante como la Palestina del siglo I DC, pormenorizadamente detallado en las obras de Flavio Josefo, historiador y testigo de los hechos: “Antiguedades Judías”  y la “Guerra Judía”.   Aquí las autoridades judías del Templo con la izquierda moderada social de los fariseos, mayoría en principio, intentan llegar a un acuerdo con Vespasiano-Tito, los generales romanos, pero son aplastados por sus propios “camaradas”, los  “izquierdistas extremistas” de los zelotes cuyos líderes Eleazar ben Simón , Simón bar Giora , y Juan de Giscala;  inician una revolución interna, a pesar de estar en guerra contra los romanos, cuya culminación es la quema de los títulos de deuda que se administraban en el Templo de Jerusalén, junto con el exterminio de la aristocracia del Templo.   A continuación se dedicaron a ejecutar a todo sospechoso de quintacolumnista  y pacifista, acabando con los prisioneros de las cárceles de la ciudad, nos va sonando el tema(?).  Finalmente, como en el caso de la II República,  terminan enfrentándose entre si , en una guerra dentro de otra, similar al enfrentamiento entre anarquistas-POUM contra republicanos-comunistas soviéticos en la Barcelona de 1937.

Lo vemos de nuevo, en la conquista de las Islas Canarias. En Gran Canaria por ejemplo. Tenesor Semidán, el guanarteme de Agáldar en Gran Canaria, se da cuenta de lo fútil de la resistencia y llega a un acuerdo con las autoridades castellanas para parar la guerra. Pero es ya antes, puenteado por algunos guerreros revolucionarios, que minan la autoridad institucional del guanartemato.  Una facción extremista de los guanches capitaneada por Bentejui y el faycán de Telde, el tal Tasarte, deciden no reconocer la autoridad del antiguo guanarteme, y proseguir con una guerra haciendo una especie de revolución socialista neolítica, donde las diferencias de clase son anuladas.

Parecida evolución sucede en la revolución francesa, que lo empieza siendo “burguesa” para acabar siendo dirigida por los elementos más extremistas, minoritarios al comienzo, que construyen el primero estado totalitario protosocialista, con el Cómite de Salud Pública como la camarilla reinante y los tribunales revolucionarios como mano ejecutora de aquella.

Un republicano convencido, aunque conservador y católico, Niceto Alcalá Zamora. En sus diarios recoge el fraude de las elecciones de febrero de 1936.

Los historiadores de la II República y la guerra “incivil” deberían tomar estos ejemplos, no como anécdotas, sino como claves metodológicas para poder encajar los hechos historiográficos, no en moldes ideológicos, sino en las categorías de la Ciencia Política.  Y así verían que el problema siempre es el mismo:  que en la II República no había instituciones politicas por encima de las facciones partisanas, que controlaran de manera efectiva la propensión excluyente de aquellas.  En lugar de instituciones democráticas, la II República fue dominada por camarillas de personajes políticos que al final terminaron imponiéndose a los precarios controles de esas débiles instituciones estatales. De ahí que acabase como acabó :fragmentada entre bandos de camarillas, los azañistas, los caballeristas, negretistas, prietistas, anarquistas divididos a su vez en Oliveristas … etc , algo que vemos repetido incluso en el exilio mejicano, donde la división y el enfrentamiento con saña personal no cesan.  Una muestra de esto es la ilustrativa correspondencia entre Indalecio Prieto y Juan Negrín que demuestra que las instituciones republicanas eran pura apariencia, que la esencia de la II República fue el combate político de camarillas y grupúsculos cuyo objetivo era tener el Poder, y que lo de la democracia y la modernización de España se usaban como justificación de aquello.

Si hubiera primado lo institucional político, el control y sospecha democrática contra el Poder, sobre  la ideología de las camarillas partisanas, como sí sucedió en la revolución democrática americana de las 13 colonias inglesas, que inventa literalmente la democracia representativa en  los “Papeles” de El Federalista de Alexander Hamilton,  James Madison y John Jay. Si hubiera sucedido esto, la II República hubiera aplastado la sublevación de los militares africanistas en los primeros compases. Ni siquiera la operación  Feuerzauber de Hitler, es decir la ayuda  a Franco para cruzar el estrecho, lo hubiera evitado.  La II República con un presidente del ejecutivo comandante en jefe del Ejército español, habria movilizado la marina y aviación repúblicana en el estrecho de manera efectiva y rápidamente y Franco capturado habría sido fusilado en esos días. En su lugar, nos encontramos con las camarillas y facciones aprovechándose del levantamiento militar, para disputarse el poder político entre ellas. La II República  no es que suicidara; corroída por el régimen de camarillas, se debilitó incomprensiblemente y finalmente sí, colaboró en su propia derrota. Su estructura institucional endeble le llevaba a eso.

Y finalmente, respondiendo al título del libro de Preston.  ¿ Hubo realmente un “holocausto español” llevado a cabo por el franquismo con 200 mil republicanos ejecutados luego de la guerra?. Eso afirma Preston, sin embargo, tal cosa no coincide en absoluto con los trabajos de investigación demográficos realizados por los investigadores más diversos. Aquí ya no hablamos de opiniones de historiadores, sino de ciencia pura y dura, es decir modelos matemáticos sobre datos censales contrastados. Pues bien el resultado de comparar la tasa de mortalidad entre la zona republicana y la nacional, arroja luego de la posguerra un saldo a favor de la zona republicana de entre 40000-50000 más de decesos  que en la zona nacional, luego de corregirlo al comparándolo con la tasa de mortalidad femenina en zona republicana.  Muy alejado de la cifra de 200 mil que da Preston y afines.  Teniendo en cuenta que la represión en la zona republicana fue de una cifra similar, sobre los 50000 ejecutados, se puede decir que ambos bandos en esta monstruosa estadística fueron parejos.

La II República, incluso con su origen dudoso ya que no sale de un referéndum sobre la forma de Estado, sino como consecuencia de la huida de Alfonso XIII tras las municipales de 1931, pudo no obstante haber consolidado una democracia estable y progresista, pero no construyó las instituciones que SÌ hicieron triunfar a la democracia americana. En su lugar, las camarillas  y facciones sectarias incurrieron en dos errores mortales que contribuyeron al asesinato final de la II República: primero la revolución de octubre de 1934, segundo;  el fraude local demostrado en el pulcro trabajo de Álvarez Tardío y Villa García, que demuestran que se falsificaron las actas electorales de unas cuantas provincias, que dió al Frente Popular los 50 escaños necesarios para la mayoría en el parlamento.

Nada podía salir bien de este experimento revolucionario hecho por políticos tarados e irresponsables. Y al igual que pasó con la oportunidad perdida durante la revolución francesa, que terminó en la mendaz dictadura militar napoleónica, en España sucedió lo propio con la dictadura franquista. Cuyo logro económico final fue producto de los llamados liberales del Opus, y no de la Falange, un movimiento de ígnaros en economía, a pesar de lo cual, Franco sólo abandonó tras 20 años luego de comprobar que el paraíso autárquico no tenía nada que envidiar a cualquier paraíso comunista cocotero.

Lo lamentable es que en España no se haya aprendido nada. Seguimos pasando de un régimen a otro, sin que nadie se de cuenta de que el problema de España siempre ha sido el mismo: no tener jamás un sistema político donde las instituciones estén por encima de camarillas, sectas y ambiciones de políticos sin escrúpulos. Estos vicios que condenaron a la II República y entronizaron luego a un dictador, siguen hoy presentes en el R78.

 

 

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La universidad catalana y el racismo de la Generalitat

En todo nacionalismo tribal decimonónico, lo cultural no puede separarse de lo racista biológico.  El catalanismo hijo del siglo XIX nació bajo estos determinantes: una idealización del pasado unida a la interpretación racista del darwinismo, considerando no sólo a lo catalán, sino a la raza catalana como superior genéticamente al resto de los españoles.

Lo aberrante del nacionalismo catalán actual, como el vasco, no es sólo aquel origen histórico,  sino que no haya evolucionando en absoluto desde el  siglo XIX. Por el contrario, las consideraciones racistas y de superioridad cultura basada en historia-ficción delirante, están hoy en día más presentes y exageradas que nunca. En esto el catalanismo se ha quedado como curiosidad arqueológica política para los cientificos sociales extranjeros. Lo pasmoso es que en España esta arqueo-ideología muerta siga teniendo tal poder político, cultural y social, para que la oligarquía política regional movilice a sus masas a favor de la secesión. Es tal su potencia, que lo del carácter democrático o no que tuviera el nuevo Estado Catalán pasa a un muy segundo plano.

De hecho, hoy en día, la oligarquía catalana obra como si de facto fuera la dueña del nuevo Estado Catalán basándose como única justificación en inventados agravios históricos, que sólo existieron en la parte francesa, donde como se sabe desde Luis XIV el catalán como idioma y su autogobierno quedaron prohibidos.  El delirio histórico es de tal magnitud que Arturo Más , a pesar de tal persecución del catalán por parte de Francia, ha querido meter a Cataluña en la comunidad francófona, separándose de la España que salvó a esa misma Cataluña de desaparecer históricamente de no haber sido reconquistada por sus tercios, gracias a lo cual, acto seguido se les restituyó a los catalanes liberados su autogobierno, cultura, lengua y legislación.

Edicto del rey francés Luis XIV prohibiendo el catalán.

Como decimos, hoy en día, el Estado Catalán ya se ha impuesto en la región como hegemón cultural y propagandístico, antesala de  la inevitable independencia de la región.   Esto lo vemos con claridad en la ideologización nacionalista de las propias universidades catalanas, que saben perfectamente que el amo al que tienen que obedecer no es otro que la propia Generalitat. De lo contrario, esos profesores se arriesgan a perder sus puestos, privilegios y subvenciones como castigo.

Un ejemplo de tal sesgo ideológico racista nacionalista catalán lo vemos en muchas investigaciones pagadas con dinero de la Generalitat para darle carácter científico a  los asertos racistas nacionalistas.  En un artículo publicado en una revista, la American  Journal of Human Genetics, a la que su aparente prestigio no le ha impedido chuparse una investigación mediocre de la universidad nacionalista catalana, Pompeu Fabra, afirmaba haber demostrado que un 33% de los españoles son descendientes de judíos y moriscos.  Por supuesto, en la investigación quedaba muy claro que Cataluña no, que los catalanes mayoritariamente tenían “genes europeos” a diferencia del resto del país.

Los medios españoles, fieles a su filosofia de publicar en plan teletipo y acríticamente todo lo que les cae en las manos,  y más viniendo de Cataluña, no gastaron ni un minuto en cercionarse de la válidez metodológica del estudio. Sólo hacía falta leerse el paper para descubrir fallas monumentales, como por ejemplo, la falta de significación de las muestras recogidas, por su escaso número en un estudio poblacional de estas características, aderezadas con gratuitas especulaciones sin mayor base que las elucubraciones del muy catalán Dr.  Calafell, uno de los investigadores.   El estudio de hecho ha sido ya desacreditado por esto mismo, pero a pesar  de eso aún sigue siendo citado para sentar cátedra sobre el asunto.

En investigaciones que sí han tenido muestras poblaciones representativas, y el screening genético ha sido más exhaustivo, se ha demostrado todo lo contrario, que España es de hecho el país genéticamente más homogéneo de Europa.

Distribución de haplotipos Y

Para mayor desgracia de las tesis nacionalistas del Dr. Calafell, lo que él llama marcador judío y “morisco” podría ser considerado con razón como marcador mesolítico oriental, es decir, que los judíos y moriscos compartirían con otros pueblos que no tienen nada que ver con judíos, ni con moriscos.

De hecho si nos ponemos exquisitos, Cataluña ni mucho menos tiene la pureza “racial” de la que presume el Dr Calafell

Comparación genética con judíos sefarditas y norteafricanos.

No entendemos como narices se ha podido colar una investigación errónea de tal calibre en una revista científica de cierto prestigio. Es evidente que la Generalitat ha hecho todo lo posible para que los resultados de la misma se difundieran internacionalmente. Sabemos que el New York Times, por ejemplo, recibe considerables sumas de dinero de la oligarquía política catalana para propagar y prestigiar el alocado ideario nacionalista catalán urbi et orbi. Lo que es increíble es que la prensa española se haya tragado en su día el bulo sin mayor problema, y que posteriormente no haya hecho acto de enmienda o refutación alguna.

En Radio Ansite, por supuesto,  todo esto nos parece una auténtica boutade de las muchas a las que nos han acostumbrado las autoridades catalanes desde hace tiempo, sin freno ni sentido del ridículo alguno. Estos estudios genéticos para nosotros no tienen otro objetivo más que dilucidar históricamente la presencia de cuales o tales pueblos en España, lo cierto es que un negro pigmeo y un europeo blanco tiene en común el 99.99% de sus genes, y que todo esto de crear divisiones de una humanidad de primera y otra de segunda no merece la más mínima de las consideraciones, salvo la que no sea poner en evidencia el ideario racista filonazi de los nacionalistas dirigentes, que usan la universidad para corroborar pseudocientíficamente su absurdo ideario de odio y  victimismo.

 

 

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