¿Cyberataque o chapuza de Microsoft-Windows?

Una señal de como funciona realmente el mundo lo tenemos ejemplificado en la manipulación de los medios de incomunicación a nivel mundial para que escriban aquello que va en beneficio de sus amos, jamás de la verdad.  El caso de Microsoft lo ejemplica mejor que nadie.

Todos los medios oficiales hablan de terrorismo digital, cyberataque, criminales del teclado. Pero nadie menciona que aquellos tales virus o malware, no hacen mas que valerse de unos fallos clamarosos de la programación del sistema operativo Windows, que son como una invitación a una fiesta para los crackers y hackers de todo el  mundo. No, aquí no tenemos que adoptar tesis conspiranoicas complicadas, como las que  incriminan a la NSA.  No hace falta.  No son backdoors de Windows dejadas a posta para que el Estado nos espie, aunque también las haya, sino lo dicho, errores garrafales producto de una mala programación.

Para que lo entiendan, es como si un banco que se vende como de alta seguridad, en realidad pusiera un anuncio de neón a su entrada invitando a todos los asaltadores de banco a visitar sus cámaras acorazadas abiertas de par en par, para que los ladrones se sirvieran de coger el dinero allí almacenado a su libre voluntad.

Bill Gates y el código basura de Windows.

¿Es lógico decir, entonces, en un caso así, que el banco ha sido criminalmente asaltado y robado, cuando el mismo banco ha desconectado todos los mecanismos de seguridad y permitido la entrada del ladrón, facilitandole las herramientas para coger el dinero?.

Vale, pues así ha ocurrido por enésima vez.  De nuevo lo mismo, un código, una variante del llamado malware Petya, que es capaz, gracias a los agujeros de seguridad de Windows, de pasar como un archivo inofensivo cuando se descarga por email o con un link en dropbox, pero que en realidad es un fichero autoejecutable.

Un código que hace algo muy simple, en vez de encriptar cada fichero del ordenador (páginas de un libro), va al índice del libro directamente ( lo que sería la master file table) y encripta ese índice, de tal manera que Windows al no poder acceder al índice no lo puede hacer a los ficheros, el resultado: el usuario, por tanto, tampoco puede acceder a sus ficheros, y se ve obligado a pagar un rescate en Bitcoins para que el pirata informático le suelte la clave con la que desencriptar el indice de la tabla.   Hay algo que decir, Windows tiene el detalle de preguntar al usuario si quiere que le destrocen su sistema de ficheros, pero el mensaje es tan críptico, que la mayoría de los usuarios TECLEAN que SÍ. Si ponen que no, no hay problema, el “virus-malware” Pety en vez de encriptar la tabla de ficheros, encripta cada fichero independientemente, como han hecho todos los malware ransómicos hasta el momento. NO hay escapatoria.

¿Simple, eh?. Claro aquí la pregunta es ¿cómo es posible que Windows permita que un código externo, enmascarando bajo una falsa extensión, acceda a su santa sanctorum como es el sistema de ficheros, y los reescriba sin problema alguno?.

La respuesta también es simple. Microsoft desde hace tiempo se caracteriza por una política de contratación de programadores mediocres, cuestan más baratos, incompetentes para aplicar la ingeniera de Software en el diseño seguro del Sistema.

Luego por supuesto está el hecho de que al ser un código cerrado, que ha pasado por manos diversas, sin haber sido testado a fondo, los programadores que viene nuevos simplemente ignoran lo hecho por los anteriores, encapsulan ese código como si fuera una caja negra, y añaden el suyo. La consecuencia es sabida: una acumulación de fallos, algunos evidentes, y otros que no aparecen hasta que un malware los pone en evidencia.

En Radio Ansite tenemos una cosa clara, por muy escándalosa que se la política de gestión irresponsable y bandoleristica de una gran empresa, el culpable de esto son los políticos que lo consienten y la prensa canalla que lo encubre y no lo denuncia. Un ejemplo más de que vivimos en un mundo donde casi todo lo que se nos vende vía medios y discursos políticos es falso, y donde la intención es clara: que una minoría concentre sobre si el poder a costa de la estafa del resto.

Share

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.