No hay suelo para el robo de los bancos

La estafa de las hipotecas  con cláusulas suelo, desmontada y condenada  por el Tribunal de Justicia de la UE (TJUE) es un esperpéntico episodio del culebrón bochornoso y delirante en que se ha convertido el reino cocotero del campechano II y el Régimen del 78 que, cual Salomé, le sirve la cabeza de los súbditos en bandeja de platino.

 

La casta político-financiera española está ofreciendo al borregomatrix mundial un ejemplo de como estafar una y otra vez a una masa atolondrada y alienada, que le seguirá votando hasta que todo se vaya a tomar viento y agua por las letrinas.

La estafa de las hipotecas  con cláusulas suelo, desmontada y condenada  por el Tribunal de Justicia de la UE (TJUE) es un esperpéntico episodio del culebrón bochornoso y delirante en que se ha convertido el reino cocotero del campechano II y el Régimen del 78 que, cual Salomé, le sirve la cabeza de los súbditos en bandeja de platino.

Como España, bajo el R78, es un bufonesco y fallido Estado de Derecho, a toda ley o sentencia venidas de fuera que vaya en contra del status quo de esta casta expoliadora y ladrona se le da la vuelta cual calcetín sudado, para que diga justo lo contrario; y  que en vez de tener un efecto disuasorio sobre los futuros delitos, incentive el que se sigan cometiendo.

La consecuencia inmediata de la aplicación de la resolución del TJUE obliga a los bancos a devolver, como mínimo, lo robado por la cláusula del suelo desde que se firmaron las hipotecas, más de 4 millardos de euros en total.  Sin hablar de que pasaría si los bancos tuvieran que devolver los intereses por demora, o peor aún,  que se llegase a las últimas consecuencias declarando nulas las hipotecas con suelo por ser engañifa malévola.

El Régimen para evitar, como siempre, dañar a la oligarquía a la que sirve política y lacayunamente,  va a sacar un decreto presidencial tras otro hasta dejarlo todo en una broma para los bancos.  El que quiera recuperar su dinero robado, tendrá que presentarse sólo y ante el peligro  de un juicio, hacer frente a las costas judiciales, y si gana la demanda, el banco le devolverá no el dinero mangado, sino basura, con la que encima hará negocio: preferentes y papeles tóxicos de ese mismo banco.

Fue la I Restauración Borbónica la que vio nacer el género del esperpento, como un análisis social de la misma desde la literatura. En esta II Restauración está pendiente que alguien haga lo propio con el hiper-esperpento.

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2 comentarios sobre “No hay suelo para el robo de los bancos”

  1. Cuándo a nuestros insignes banqueros se les ocurrió la maravillosa idea de la clausula suelo ( año 2.000), los tipos rondaban 5 %, éramos ya miembros de UE y habíamos dicho adiós a la peseta y sus tipos de interés tercermundistas. Nuestros tipos futuros iban a ser como los de Alemania y Francia, entre el 1 y el 6 %. Y las maravillosas cláusulas suelo ponían un tope por abajo 4-5 %, que nos impediría beneficiarnos de tipos inferiores, y un techo del 12 %, que pretendía aparentar torticeramente un justo equilibrio de protección ante tipos superiores al 12 %. Es decir, no nos beneficiamos de tipos inferiores al 4-5%, pero tampoco podrán subirnos por encima del 12 % ¿ Alguien, en su sano juicio, puede ver el más mínimo atisbo de justicia y de equilibrio en esa clausula basura? Está claro que el suelo se romperá decenas de veces, en beneficio del banco, y el techo no se tocará jamás. Es el timo de la estampita, pero ante notario.

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